Ruta tres
Residuos y capacidad ociosa como entrada de proyecto
Algunos de los mejores proyectos industriales no nacen de un plan. Nacen de algo que una empresa ya tiene y hoy paga por quitarse de encima, o que posee y no utiliza.
Qué cuenta como entrada
Si sale por tu puerta pagando, está parado, o se vende muy por debajo de lo que valdría tras un paso de proceso, merece ser evaluado.
- Subproductos y corrientes residuales con coste de gestión asociado
- Material fuera de especificación o degradado que nunca alcanza precio pleno
- Calor residual que se pierde sin recuperarse
- Equipos parados, turnos libres y capacidad de producción sin usar
- Suelo o naves industriales que generan coste sin producir
Cómo se evalúa
Caracterizamos la corriente o el activo, buscamos una ruta que lo convierta en producto o en entrada de otro proceso, y comprobamos si los volúmenes y la logística sostienen un proyecto real. Cuando no lo sostienen, lo decimos: esa respuesta sale más barata ahora que después de invertir.
Qué pagas
Si sale proyecto, se financia y se estructura como cualquier otro: acuerdo de suministro, resultados compartidos o sociedad conjunta. El valor que aporta la corriente forma parte de cómo se paga el proyecto.
Para quién encaja
Industrias que saben que están tirando algo con valor, y gestores y revalorizadores de residuos que buscan un socio industrial capaz de financiar y construir el paso de proceso.